El avi Kupel

Tiene 12 años y fue dejado en la perrera por su “amigo humano” por ser viejo.

Padece displasia y una atrosis importante.

Es un perro de trabajo, guardián, que no sabía que se puede dormir caliente y mullido. Inteligente, protector, nos dará muchas sorpresas con la rapidez que aprende. 

En poco tiempo ha dado un cambio espectacular, con el dolor bajo control ha sacado el cachorro que lleva dentro y está lleno de vitalidad. Es un poco gruñón, nuestro macarra particular que jamás mordería. Se nota su voz ronca de haber ladrado horas en solitario durante toda su vida.

Hoy está felizmente adoptado junto a la majestuosa Shiva, teniendo ambos el hogar que nunca soñaron.

Versión para imprimir Versión para imprimir | Mapa del sitio
© Asociación Esperanza Dogs