La avia Mel.

Abandonada con unos tumores mamarios Mel era dulce como su nombre dice: miel.

 

Con apenas 5 kilos y unos 10 años no se quejaba de nada, no pedía nada, solo verte cerca ya habías pagado su lealtad. Le daba igual dormir en el suelo frío, solo quería estar a tu lado.

 

A cuantos corazones enamoraron estos ojazos de nuestra Bette Davis particular.

Después de operarla y limpiarle la boca vivió como una reina, como ella merecía, hasta que el cáncer quiso que se fuera. Esta muñeca era para conocerla, tan delicada hasta para llorar.

 

No se fue sola, se fue rodeada de mucho amor presencial y en la distancia. Las redes ardieron con su despedida porque luchó con mucho coraje hasta que no pudo más enseñándonos de nuevo a los humanos que no hay que rendisrse ante la menor dificultad en la vida.

 

Mel abrió mentes a adoptar un avi. Nosotros seguimos preguntándonos como pudieron abandonar algo tan dulce.

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